SEDAS INTERVENIDAS

 

En sociedades dónde todavía la mujer es antes que nada sumisa,

y todos siguen las normas establecidas por los hombres como si realmente la vida tuviera que ser así

y no hubiera otras formas, una sin darse cuenta

y al querer ser parte de esa sociedad en donde vive, va entrando en eso que parece un juego

y lo que realmente se está jugando es la vida de uno.

En algún lado percibe que las cosas no están bien. El dolor es cada vez más intenso y profundo,

se pierde el sentido de la existencia  misma. Se busca y no se encuentra.  

Al pintar sobre la tela de kimono, fui dándole volumen a la figura con el blanco, aprovechando

las transparencias que dejan ver el dibujo de la tela. Esto puede tomarse como la desintegración de una

al punto de hacerse transparente.

El kimono, elegido por su belleza como encubridor de una realidad muy diferente que se oculta tras de el.